Los dilemas existenciales de Sergio Massa, Cristina Kirchner y el futuro del Frente de Todos

Actualidad 25 de junio de 2022
Los dirigentes cercanos a Sergio Massa no están conformes con su rol en el Gobierno. Las propuestas a Alberto Fernández y los planes para 2023.
SERGIO MASSA 1
LOS DILEMAS

En un creciente clima de descomposición y “sálvese quien pueda” en el Frente de Todos, el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, comenzó una escalada de acciones políticas para ganar espacio en el gobierno de Alberto Fernández sin enfrentarse a la vicepresidenta Cristina Kirchner. Procura lograr un cambio en la estructura del poder que podría terminar con él en un cargo relevante.
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“Massa no quiere un ministerio, sino un cambio en la forma de funcionamiento del Gobierno y como consecuencia de eso, si le toca ocupar una función, lo hará”, dijo a A24.com un dirigente cercano al líder del Frente Renovador.
El líder del Frente Renovador logró el desembarco de su principal asesor económico Guillermo Michel como director de la Aduana en lugar de Silvia Traverso. No descartan que Michel termine reemplazando a Mercedes Marcó del Pont al frente de la AFIP, en algunos meses, según pudo saber A24.com de fuentes oficiales.

Además, Massa logró que Alberto Fernández lo invitara a subirse al avión este sábado 25 de junio rumbo a Munich, donde participaran de la cumbre del G-7. En esa línea, hace dos semanas lo “subió” a la Cumbre de las Américas en Los Angeles.

Massa insistirá con el cambio de funcionamiento del Gobierno
Es cierto que Massa intentó convencer allí al Presidente de “cambiar el funcionamiento” del Gobierno y Alberto Fernández no le pudo dar el gusto. Pero las conversaciones continuarán en el avión y en las tradicionales cervecerías de Munich.

Por otra parte, Massa habilitó a su partido, el Frente Renovador, a convocar a un congreso el 15 y 16 de julio próximo en Mar del Plata, donde sus segundas líneas le reclamarán que deje de ser el "intermediario" entre Alberto Fernández y Cristina Kirchner. Le plantearon que así "nunca logra nada" y pase al protagonismo con un fuerte pedido de cambio real del rumbo.

"Todos los gestos de Cristina contra Alberto son levantados por todos los medios. Pero cuando Massa plantea el alivio fiscal o un cambio impositivo no tiene el mismo impacto, no genera escándalo. Se fue desdibujando su posicionamiento personal y lo quiere recuperar", dicen en el entorno de Massa.

Además sus seguidores más cercanos le marcan a Massa que quedó atrapado en la agenda parlamentaria y no puede caminar los territorios para hacer política. Consideran que quedó enredado en la telaraña legislativa y del enfrentamiento permanente entre el kirchnerismo y el albertismo.

Massa dará definiciones y será candidato presidencial del Frente de Todos
Massa dará una respuesta y una definición contundente. No saldrá igual de Mar del Plata de como entrará. Busca empoderarse y ser el arquitecto de un documento partidario en el que podrían llegar a reclamarle que deje la presidencia de la Cámara de Diputados para asumir responsabilidades más trascendentes.

Pero nunca los dirigentes massistas hablarán de romper el Frente de Todos, sino de apostar a la unidad. En el trasfondo de las cosas, Massa buscará posicionarse como potencial candidato presidencial del Frente de Todos en 2023 como alternativa al propio Alberto Fernández, a la vicepresidenta Cristina Kirchner y a los nuevos postulantes.

Siempre, cualquier decisión, será dentro del Frente de Todos. El jefe del Frente Renovador buscará responder al nombramiento de Daniel Scioli en el Ministerio de Desarrollo Productivo, que el ex gobernador visualiza como un trampolín para una nunca abandonada proyección presidencial en 2023.

El desembarco de Michel en la Aduana y el desgaste de Marcó del Pont
A todas luces, el nombramiento de Michel fue un empoderamiento para Massa y un signo de debilitamiento profundo de Mercedes Marcó del Pont, la directora ejecutiva de la AFIP. Silvia Traverso, que debió dejar la Aduana, respondía directamente a Marcó Del Pont, que ahora pasó a quedar muy sola dentro de la estructura del organismo recaudador.

“Mercedes quedó rodeada de funcionarios que no son de ella en los principales cargos. Y es posible que Michel termine siendo el titular de la AFIP en unos pocos meses”, señaló a A24.com un funcionario del corazón de la Casa Rosada.

La AFIP se compone de tres patas fundamentales: la Dirección General de Aduanas (DGA), ahora en manos de Michel; la Dirección General Impositiva (DGI), donde sigue Virginia María García, la ex cuñada del diputado Máximo Kirchner, y la Dirección General de Seguridad Social, donde continúa Carlos Castagneto, incondicional de Cristina Kirchner. Ninguno responde a Marcó del Pont y todos le son ajenos.

Además, debió firmar la disposición 112/2022 por la cual la subdirectora de Recursos Humanos, Cecilia Rodríguez, de La Cámpora, pasará a tener el manejo con plenos poderes de todo el personal de la AFIP. Nombramientos y ascensos.

La directora de la AFIP podría tener otro destino en meses
Comienza entonces a especularse con el alejamiento de la economista de la AFIP. “Son las primeras señales antes de decirle que se vaya. Le están buscando algún otro destino a Mercedes, probablemente algún lugar en el Banco Central, donde está otro apuntado por Cristina, Miguel Pesce”, agregan las fuentes.

Cristina Kirchner la había nombrado presidenta del Banco Central en 2010 tras la crisis con Martín Redrado con las reservas, pero ahora, en su rol de vicepresidenta, le atribuyó a su ex funcionaria, hace pocos días, que la Argentina es "el tercer país con mayor evasión del mundo". Marcó del Pont es la nueva víctima de los discursos de la vicepresidenta.

Massa quiere un cambio integral del rumbo económico
En tanto, Michel responde a Massa y es el autor de todos los proyectos de ley económicos que Massa presentó en el Congreso junto con otro viejo conocido del kirchnerismo, Diego Bossio, que hoy opera en las sombras para no despertar enojos de La Campora y en la vicepresidenta.

Massa considera que el cambio de la política económica no depende de la renuncia del ministro de Economía, Martín Guzmán, con quien cada vez tiene más enfrentamientos. Es un punto de contacto entre Massa y Cristina Kirchner.

Según el presidente de la Cámara de Diputados, es necesario alinear en un mismo mando a Economía, el Ministerio de la Producción, el Banco Central y la AFIP, todos los organismos a los que Cristina Kirchner consideró “el Estado estúpido”, los supuestos culpables del “festival de importaciones”, la fuga de dólares, la caída de reservas y de una posible devaluación.

Según Massa, esos organismos no pueden estar loteados y por ello todavía apuesta a que podrían quedar bajo su mando.

El Congreso del Frente Renovador en Mar del Plata
El congreso del Frente Renovador es toda una incógnita todavía. El 15 de julio, en el Hotel Provincial NH de Mar del Plata, habrá una reunión de dirigentes y el 16 un plenario más amplio con presencia y discurso de Massa, además de un documento partidario.

“La movida está firme y se hace. El destino de eso veremos a medida que avanzan los tiempos”, dijo a A24.com un diputado massista cuando se le consultó sobre la posibilidad de que abandone la presidencia de la Cámara baja.

“Puede pasar. Es una de las posiciones de algunos de los dirigentes del Frente Renovador. Y a Massa nada de lo que pasa en el Frente le es ajeno. De todos sumamos. Más allá del congreso el Frente Renovador, va a seguir dentro del Frente de Todos”, señaló otro colaborador.

“Si nosotros pedimos un ministerio estaríamos errando porque Massa siempre fue y es de la idea de un cambio estructural. Ahora si sucede que hay un cambio de estructura, y todos están en línea que sea una consecuencia”, explicó uno de esos dirigentes frentistas.

Cristina Kirchner comenzó a ver una luz para su candidatura
En ese contexto, Cristina Kirchner también considera que al igual que Mauricio Macri en Juntos por el Cambio a ella también podrían alineárseles los planetas para intentar una candidatura presidencial. Macri no lo definió, pero lo evalúa. ¿Por qué no ella?

Según confiaron a A24.com fuentes del kirchnerismo, la vicepresidenta ensayó por eso un despegue feroz del Presidente en los dos últimos discursos públicos –en Tecnópolis (YPF) y Avellaneda (CTA)- para poder conducir el proceso de recambio de 2023 como si ella no hubiera sido la que eligió con el dedo a Alberto Fernández en 2019.

En la Casa Rosada no se explican por qué tanta virulencia de Cristina Kirchner contra el presidente, toda la línea del equipo económico (“festival de importaciones”) y contra los movimientos sociales albertistas como el Movimiento Evita y Barrios de Pie (“Si Evita los viera…”).

Los planes y las organizaciones sociales fueron un invento y una herramienta política del primer kirchnerismo. El ex presidente Néstor Kirchner delegó en su entonces secretario general Oscar Parrilli el armado de esos movimientos como grupos de choque propios.

Por la oficina de Parrilli pasaban Luis D’Elía, que fundó el partido Miles; Emilio Pérsico y Fernando “Chino” Navarro, que comenzaron el Movimiento Evita; Daniel Menéndez de Barrios de Pie; Humberto Tumini y Jorge Ceballos, de Libres del Sur, y varios más.

En el Ministerio de Desarrollo Social, Alicia Kirchner delegaba en el entonces desconocido Sergio Berni la organización de los planes sociales de esos piqueteros.

Ella quiere recuperar la lapicera y el "dedo" para la sucesión
Según fuentes del kirchnerismo, los ataques responden por eso a dos objetivos complementarios: el primero, que la ex presidenta quiere forzar al Presidente a que ceda a ella el manejo de “la lapicera” con decisiones dictadas por ella. Por un lado, control de importaciones y suba de reservas y por otro eliminar los planes sociales Potenciar Trabajo y poner un salario universal de 14.000 pesos mensuales para 7,5 millones de benefciarios parecido al IFE.

El segundo objetivo: Cristina Kirchner presume que nadie identificado con el Presidente podrá superar el estigma de la inflación, la pobreza, el desempleo encubierto con planes sociales, la crisis energética, la falta de gasoil y la debacle educativa. Cuanto más lejos de Alberto, ella presiente más chances de sobrevivir.

Con esas premisas, Cristina Kirchner podría elegir entre dos caminos diferentes: ser la candidata presidencial o convertirse, otra vez, en la gran electora del peronismo y hacerse fuerte en la provincia de Buenos Aires, con una reelección como senadora. Y en este caso, podría elegir entre Daniel Scioli, Sergio Massa, el ministro del Interior, Wado De Pedro, el gobernador de Chaco, Jorge Capitanich, u otro mandatario provincial, según quien lidere las encuestas.

Entre el sueño de la nueva izquierda y los recuerdos del pasado
Un dato alienta a la vicepresidenta: la izquierda está de parabienes en América latina. Gabriel Boric fue elegido en Chile, Gustavo Petro en Colombia y Luiz Inacio Lula Da Silva podría ganar en octubre en Brasil. Si existe una ola de centroizquierda ella imagina poder barrenarla.

Pero también en la Casa Rosada, muy cerca del Presidente, consideran que la virulencia de Cristina Kirchner contra su ex delfín tiene razones psicológicas que influyen en la política: los Kirchner nunca dejaron gobernar a sus delfines ni siquiera en Santa Cruz. Sergio Acevedo, Carlos Sancho y Gabriel Peralta tuvieron finales tormentosos boicoteados por el kirchnerismo duro. También Alicia Kirchner sufre las presiones de su cuñada.

El propio Daniel Scioli nunca pudo hacer pie como candidato presidencial en 2015 mientras Cristina Kirchner era presidenta. “Olvídese, este quiebre es irremediable y el gobierno va a seguir así hasta 2023 y hasta el último día del mandato de Alberto”, señaló un funcionario albertista. Ya no hay lamentos, sólo resignación.

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