11 de diciembre de 2023: el poroteo en el Congreso, los planes de Cristina Kirchner, y los escenarios del PJ y la oposición

Actualidad 09 de octubre de 2022
Sectores del PRO se entusiasman con mejorar la fuerza en el Congreso y que esta vez sí puedan gobernar. El peronismo arma planes para resistir.
CONGRESO DE LA NACION
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Tanto el peronismo como Juntos por el Cambio están empezando a pensar en el 11 de diciembre de 2023, el día siguiente de la asunción del nuevo presidente (o presidenta) que va a suceder a Alberto Fernández. Ya todos saben que no alcanza con ganar (o perder), sino que hay que generar dispositivos para gobernar (en caso de ganar) o para oponerse (en caso de perder).
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Mauricio Macri presenta este martes un libro con los lineamientos principales de lo que -a su entender- debe ser la próxima gestión. En el PRO creen que el próximo Congreso puede ser mucho más favorable que el que le tocó a Macri y eso facilitaría mucho las cosas. Por eso, el expresidente insiste en que ahora sí es posible "el cambio". Aunque les preocupa cierta resistencia de la UCR, como la expresada por Manes esta semana. ¿Está dispuesta la UCR a acompañar "el cambio" que se viene? En el macrismo hay dudas.
Por el lado del peronismo, nadie cree que puedan ganar la elección que viene a nivel nacional. Pero no descartan que puedan salir fortalecidos como oposición y dificultarle las cosas al próximo gobierno. Hay muchos dirigentes trabajando para eso.

En el medio, las últimas encuestas vuelven a plantear un mar de dudas sobre lo que puede pasar en 2023. Nadie tiene la vaca atada. Y nadie se puede dar por vencido, aún vencido.

¿Por qué Manes apareció tan fuerte?
El factor Manes y el factor Milei desestabilizan el statu quo. La UCR ya no tiene candidatos expectantes. Alfredo Cornejo cerró con Patricia Bullrich y va a ser su candidato a vice. Gerardo Morales podría ir en fórmula con Horacio Rodríguez Larreta; un plan B sería el correntino Gustavo Valdés. Martín Lousteau ya dijo que quiere ser Jefe de Gobierno, aunque en sus charlas habla más de política nacional que de la Ciudad de Buenos Aires.

FACUNDO MANES

FACUNDO MANES

Todos en Juntos por el Cambio ya ven fórmulas cruzadas entre el PRO y la UCR. El PRO sabe que tiene candidatos y la UCR aporta la estructura. Como pasó en 2015. En el radicalismo creen que llegan con una mejor posición de fuerza: tienen candidatos competitivos en todo el país.

Manes es el error del sistema. El que juega por afuera, el que no va a acordar con nadie. Como pasó en 2021 cuando todos querían bajarlo y apostaban a una candidatura de unidad. No pasó. Manes insistió. Y -hay que reconocerlo- el proyecto fue exitoso porque los votos que trajo le permitieron a Juntos por el Cambio ganar en la provincia de Buenos Aires.

Manes declara con cierta inocencia. A veces se pasa un poco. Pero en el fondo es lo que piensa: ni Macri ni Cristina son la salvación. Se necesita el camino del medio.

El radicalismo en la provincia de Buenos Aires, por primera vez en 20 años, ve que tiene un dirigente competitivo. Quiere fortalecerlo. Por eso esta semana salieron a bancarlo. El presidente de la UCR Provincia, Maximiliano Abad, se mostró con Margarita Stolbizer estos días. Quieren darle a la UCR un perfil de centroizquierda. No parecen estar en sintonía con los planteos de Macri.

 

Todos resisten una alianza con sectores más liberales o conservadores de la provincia de Buenos Aires: José Luis Espert, Cynthia Hotton, Gómez Centurión. En el PRO los quieren adentro de Juntos por el Cambio, compitiendo en las PASO y sumando por afuera. Para la UCR sería un sapo difícil de tragar.

Pero en el PRO -con Larreta a la cabeza- saben que esa alianza puede ser clave especialmente en la provincia de Buenos Aires, donde una encuesta apareció para romper todos los pronósticos...

La encuesta de Provincia que rompe todos los moldes
Un sondeo de esta semana realizado en territorio bonaerense -hecha por la consultora TresPuntoZero- plantea que el 59% de la gente está insatisfecha con la gestión de Kicillof.

Pero a la hora de votar gobernador, ganaría Kicillof por 35,8% contra 28,8% de Juntos por el Cambio, sumando sus dos candidatos más competitivos: Cristian Ritondo (18,9%) y Diego Santilli (9,9%).

¿Por qué la diferencia? Porque en esta encuesta se ofrece una tercera opción con una boleta que lleve a los liberales Javier Milei como presidente y a José Luis Espert como gobernador: se quedarían con el 18,7%. Recordatorio: en la provincia de Buenos Aires, todo va en la misma boleta y se gana la elección por un voto. No hay balotaje.

Otra encuesta aporta más confusión al escenario. Es una de Opina Argentina, dirigida por Facundo Nejamkis. Pregunta “qué sector político está más preparado para reactivar la economía argentina”. Las respuestas:

JxC: 27%
Frente de Todos: 22%
Los liberales: 19%
Ninguno: 22%
Un escenario tan fragmentado que asusta a los líderes de la oposición.

Volviendo a la encuesta de TresPuntoZero aparece otro dato revelador: Patricia Bullrich está al frente como la dirigente con mejor imagen de la Provincia con un 1,5% de diferencial (positivo menos negativo). Diego Santilli la sigue con 0,4%. Todos los demás, tienen más negativa que positiva. Ultimo dato: Milei está mejor que Larreta.

El enojo de Larreta y el libro de Macri
El problema con Juntos por el Cambio es que no logra condensar una propuesta. Las peleas internas pueden más que la mirada de futuro. Por eso esta semana, Horacio Rodríguez Larreta fue contundente y le mandó un mensaje a Macri. “El candidato lo va a elegir la gente”, planteó.

Quienes charlan con Larreta observan que está inquieto por esta situación de indefinición de la coalición y que le preocupan los desgastes internos. Imaginaba todo más calmo para esta altura del año.

Macri lanza este martes su segundo libro “¿Para qué?”, en el que va a exponer los lineamientos de lo que -para él- tiene que ser un segundo gobierno del PRO. En principio, solo quiere ser el elector final y no le interesa competir. Pero no quiere que haya dudas sobre el rumbo que debe tomar el país.

Macri cree que el escenario cambió completamente respecto a 2015 y que ahora sí la sociedad quiere cambiar a fondo. Recuerdan en distintos estamentos del PRO que Macri perdió en primera vuelta y recién en el balotaje se consagró presidente. Esta vez creen que el escenario es distinto y algunos hasta se entusiasman con ganar en primera vuelta. Tienen una traba importante que es Javier Milei. Pero se entusiasman con que no termine de armar una estructura sólida que le permita hacer fuerza en todo el país.

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Macri lanza este martes su segundo libro “¿Para qué?”. En principio, solo quiere ser el elector final y no le interesa competir en 2023

La posición de fuerza se va a ver -siempre desde la mirada de un sector de JxC- por sobre todo en el Parlamento. Y quizás en las gobernaciones: creen que pueden sorprender en Entre Ríos, Chubut, La Pampa, San Luis, Neuquén (donde el MPN probablemente vaya dividido), Santa Fe, Córdoba… parece muy optimista porque en todos los casos, los gobernadores tienen mejor imagen que el gobierno nacional.

Volviendo al Congreso, donde la gestión Cambiemos se trabó en 2015-2019, el escenario sería completamente distinto:

En Diputados se renueva la cámara que fue electa en 2019, que fue una elección donde Juntos por el Cambio perdió en todo el país. Recuperando algunas provincias (incluyendo la provincia de Buenos Aires) puede ganar Diputados. Vale recordar que hoy JxC tiene 2 legisladores menos que el Frente de Todos: con dar vuelta dos provincias puede recuperar esa posición y podría negociar leyes con partidos provinciales.

En el Senado hoy, el oficialismo tiene 2 senadores más que la oposición. Apela a aliados para conseguir el quórum. Algo que también puede hacer JxC siendo gobierno si hace una buena elección.

Pero en el Senado se renueva la composición de 2017, la mejor elección del gobierno de Macri donde ganó en:

Buenos Aires: 2 senadores para JxC, 1 FdT
Jujuy: 2 para JxC, 1 FdT
La Rioja: 2 JxC, 1 FdT
Santa Cruz: 2 JxC, 1 FdT
En todos los casos, no va a ser fácil para Juntos por el Cambio retener esas senadurías. Si pierde por un voto, pierde un senador.

Por otro lado, en 2017, el peronismo ganó en:

San Juan
San Luis (acá podría darla vuelta JxC)
Misiones (si va desdoblada de la nacional, podría ganar JxC, como en 2021)
Formosa (imposible ganar para JxC)
En cualquier escenario la posición en el Senado sería infinítamente mejor que la de 2015 (Cambiemos arrancó con 16 senadores contra 42 del peronismo).

La única salvedad es que en 2015-2019 contaron con la ayuda de Miguel Pichetto y los gobernadores “racionales” para sacar leyes. Esta vez quizás no puedan contar con eso. Porque el peronismo está ya pensando un plan para radicalizarse y resistir las reformas de una próxima gestión de JxC...

El plan de Cristina
Hablar del plan Cristina es una exageración periodística. Nadie sabe lo que va a hacer o dejar de hacer, ni qué decisión va a tomar. Todos los que militan en ese vasto espacio llamado kirchnerismo saben que va a salir con algún conejo de la galera pensando en las elecciones de 2023. Mientras tanto, todos especulan.

Hoy, la idea predominante en el kirchnerismo es que hay que morir con las botas puestas. Darle el mayor volumen político al espacio y a las ideas que representa. Y eso es una candidatura de Cristina Kirchner. Para ganar o para perder.

La novedad es que esta lógica ya no aplica solamente a los dirigentes ultrakirchneristas, sino también a otros estamentos que empiezan a ver que la única que les garantiza mantener su poder en el territorio con una elección digna es Cristina. Intendentes del conurbano, algún gobernador, dirigentes de provincias (especialmente los llamados “sin tierra”)… También aplica para sindicalistas más combativos que quieren que la CGT retome el rol político que alguna vez perdió. Cristina se los podría conceder.

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La idea predominante en el kirchnerismo es que hay que morir con las botas puestas. Y eso es una candidatura de Cristina Kirchner (Foto: archivo).

En un escenario de derrota, Cristina garantiza un piso de votos que no ofrecer ningún otro dirigente peronista. Para retomar la encuesta de TresPuntoZero en Provincia: Cristina es la tercera dirigente con mejor imagen positiva de Buenos Aires detrás de Bullrich y Larreta, con 42,2%. Eso sí, tiene la negativa por el cielo (-54,5%), pero está mejor que Alberto o Massa. Pero su candidatura no sería, en principio, una propuesta para ganar, sino para perder por lo menos posible.

En el peronismo no quieren otra vez experimentos raros. Ni Alberto ni Massa, ni un emisario sin peso como Wado de Pedro. Quieren que juegue ella. E incluso, algunos se ilusionan con que si Macri se presenta, quizás tengan chance de retener el poder. Hoy parece realismo mágico, pero falta mucho.

Con Cristina candidata, ella terminaría de armar las listas para el Congreso. Y esta vez, a diferencia de 2015, no va a haber lugar para tibios. Si esta hipótesis se ratifica, el Congreso que viene va a ser todavía más complicado. Porque un eventual gobierno de Cambiemos (o por qué no de Milei) no va a tener con quién negociar votos.

El peronismo se prepara para resistir. Juntos por el Cambio no puede volver a fracasar. Milei quiere crecer y tiene vocación de gobernar. El escenario a partir de 2024 puede ser distinto a todo lo que conocimos hasta ahora.

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