El clásico se vistió de Rojo

Deportes 25 de noviembre de 2021
Independiente derrotó 1-0 a Boca y se le acercó en la tabla de las copas. El Xeneize no aprovechó sus chances y terminó con diez por un codazo de Izquierdoz.
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Independiente

Si hay cosas que funcionan bien ¿para que cambiarlas?, Sebastián Battaglia hizo siete cambios, lo que haya querido lograr no funcionó y Boca terminó perdiendo 1-0 ante Independiente, con lo cual volvió a abrirse el juego en la pelea por clasificar a la Copa Libertadores.

 Fue un paso atrás para Boca y para Battaglia, después de dos buenas victorias ante Aldosivi y Sarmiento en las cuales pareció haber encontrado el equipo. El equipo de memoria que tenía la posibilidad de probar en un clásico. Sin embargo, optó por rotación. Unos porque venían de lesión como Rojo, Ramírez y Cardona; otros por decisión táctica, caso Fabra, Campuzano, Villa y Vázquez.

En los primeros minutos, la prueba funcionó a partir de la conexión entre la MMA y Salvio, escurridizo a espaldas de Benavídez y Blanco, pero Pavón no pudo con Sosa y el momento pasó. Porque Independiente no tardó en ajustar, controlar esos problemas iniciales, crecer a partir de la solidez de sus líneas bien agrupadas y prosperar por la derecha con Bustos y Velasco. Y en medio de rato de superioridad, Benavídez durmió a todos en el área y metió un cabezazo para el 1-0, y enseguida Rossi le sacó el segundo a Insaurralde.

Fue el momento en el que Boca pareció extrañar la conducción y pegada de Cardona, el desequilibrio de Villa y también la referencia de área que suele ser Vázquez. Pero también la estructura familiar que da el 4-3-1-2 que predomina en el ciclo, sea con el colombiano como enganche o en otras ocasiones con Aaron Molinas.

Apenas sobre el final del primer tiempo Boca pudo imponerse, cuando el trío de pibes el mediocampo xeneize empezó a mover la pelota, fue arrinconando al Rojo y llevó peligro a Sosa. Fueron unos minutos, entre los 34 y los 40, en los cuales se lo perdieron Sandez, Briasco, Salvio y Pavón.

En el segundo tiempo, en el envión de Boca pasó y el Independiente de Falcioni bajó la persiana, puso el candado y también la faja de clausura. Porque el Rojo supo trabar el partido, jugar con la ventaja y mantener a su rival lejos de su arco. Incluso cuando fueron entrando Cardona, Vázquez, Fabra, Villa y Ramírez. La vuelta del equipo titular. Ya era tarde. Demasiado tarde.

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