El Último que cierre la Puerta

Opinión 11 de junio de 2021
“Los técnicos se van…. Los jugadores pasarán… La banda quedará… y nunca te va a abandonar”.
topo

Esta es la letra de una canción de cancha que las hinchadas utilizan para bancar en las buenas y en las malas a su equipo favorito.

Bueno. Nos situemos en la política salteña, más precisamente en el actual gobierno municipal de la Doctora Bettina Inés Romero, quien lleva ya casi  la mitad de su mandato y tuvo más renuncias que la historia del Bailando de Marcelo Tinelli.

La Doctora asumió en diciembre de 2019 y parecía que la nueva gestión seguiría con los lineamientos y las políticas de estado planteadas por el intendente saliente y actual Gobernador provincial, Gustavo Sáenz. Pero pronto comenzó a perder aceite. Cosas que suceden cuando las juntas y retenes no están en condiciones, en este caso, las relaciones internas.

La renuncia más reciente que se conoció en el Gabinete de Doña Bettina es la del histórico militante romerista Haroldo Tonini, quien dejo la Secretaria de Obras y Servicios Públicos (Cargo que cualquier político quisiera ostentar) y fue reemplazado por Federico Casas, quien ya había sido funcionario en la gestión Saencista.
Tonini, al momento de su renuncia, dijo que se alejaba para comprometerse con otros proyectos pero que seguirá dentro del espacio bettinista. 

Por otra parte, los rumores en el Centro Cívico Municipal (CCM) hablan  de fuertes roces con la Intendente. Hasta se dice que El propio Juan Carlos Romero (padre de Bettina) sugirió a Tonini que no siguiera “bancando” los caprichitos de su hija.

Revisando para atrás la gestión de Bettina Inés, encontramos  varios nombres que pasaron y que tampoco pudieron lidiar con el hermetismo y la testarudez de  un ejecutivo municipal que hoy, yo diría,  se reduce a solo dos personas.

Algunos de los que no están son Jorge Guido, quien se desempeñaba a cargo de la Subsecretaría de Control Municipal.  Emilio Savoy, quien estaba en la Secretaria de Hacienda y fue reemplazado por Daniel Amador. También pasó por la picadora de Carne Bernardo Racedo Aragón, quien se desempaño como coordinador de Planificación y Control de Gestión.

Estos son algunos de los casos que podemos recordar junto  las de Guadalupe Colque a Acción Social y Guillermo Brandan a la Secretaria de Prensa.

Ante esta situación, y como un manotazo de ahogado, la niña caprichosa convocó a Fernando Palopoli (otro histórico romerista) nada menos que para manejar las relaciones políticas e institucionales del municipio. Pero finalmente, este soldado también cayó.

Ahora Bien. Sera que todas estas personas no se sentían capacitadas para desempeñarse en sus respectivos cargos? O Quizás no pudieron aguantar tantos caprichos y berrinches de la Señora Intendente, que dicho sea de paso, llego hasta ahí gracias al trabajo del frente que hoy gobierna la provincia y con quien también parece haber pataleado.

En definitiva, Los gobiernos pasan, Los funcionarios también. Solo queda el pueblo (como la banda) bancando los trapos hasta el final. 

Todavía quedan dos años de gestión. A los próximos que renuncien les pido por favor…..Que el último cierre la Puerta  y apague la luz.

El Topo.

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