Cepo a la carne: malestar e indignación

Opinión 01 de septiembre de 2021 Por Luis Puló
La decisión del Gobierno de limitar las exportaciones de carne vacuna vuelve a ubicar al país en un lugar incómodo en el comercio mundial. El editorial de Luis “Gordo” Puló en Salta + Iva.
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La decisión del Gobierno nacional de prohibir temporalmente las exportaciones de carne vacuna y luego limitarlas a la mitad de lo que se embarcó en el segundo semestre del año pasado no solo traerá consecuencias en la economía interna del país -que, según indica la evidencia histórica, consisten en menor producción, freno a las inversiones, inestabilidad laboral y caída en el ingreso de los productores- sino también en el ámbito externo, donde los costos autoinflingidos también serán considerables.

Para ingresar en los negocios globales una empresa o un país deben contar con ciertas características fundamentales, virtudes necesarias para participar y convertirse en proveedor: se debe ser confiable, creíble y previsible, reputaciones que se construyen con tiempo y constancia pero se destruyen en un abrir y cerrar de ojos.

Argentina es un país reincidente y consagrado en utilizar instrumentos y métodos que se sabe que no van a funcionar: si suben los precios internos, cierra las exportaciones; si no le cierran las cuentas emite o se sobreendeuda. Es un círculo vicioso de hace décadas. Sus idas y venidas en los mercados mundiales lo marcan como proveedor poco confiable y la imposibilidad de afrontar sus deudas lo volvieron un defaulteador serial.

El caso de la carne es curioso, no solo porque se volvieron a aplicar las mismas herramientas que se utilizaron en 2006, sino porque conociendo los resultados de aquella experiencia (reducción del rodeo en 10 millones de cabezas, caída del podio al puesto 15 en el ranking de exportadores, cierre de fábricas, pérdidas de puestos laborales y suba en los precios) las medidas se vuelven a implementar con el convencimiento, al menos electoral, de que funcionarán.

Entonces, para que cambie el rumbo económico-político y cultural de nuestro país solo depende de nosotros. Por eso les digo que este 12 de septiembre se acerquen a las urnas para elegir a nuestros próximos representantes, hagamos valer nuestros derechos votando porque es la única manera que tenemos de defendernos. 

 

 Luis "Gordo" Puló

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