Fue una larga jornada para el arzobispo Mario Cargnello, que ayer declaró ante la jueza Carolina Cáceres Moreno, del Juzgado Familiar y Violencia de Género Nº3, a cargo de la causa por violencia de género interpuesta por las hermanas carmelitas descalzas del convento San Bernardo.
Las monjas reiteraron en la misiva remitida a monseñor Oscar Ojea su "adhesión filial a la persona de nuestros obispos" y abogaron por el diálogo y no por la confrontación para resolver esa situación.
"Este no es un lugar más”, afirmó Sáenz al recordar la mirada integral del abordaje con estimulación temprana, asistencia alimentaria, recreación y apoyo pedagógico.