Fue una larga jornada para el arzobispo Mario Cargnello, que ayer declaró ante la jueza Carolina Cáceres Moreno, del Juzgado Familiar y Violencia de Género Nº3, a cargo de la causa por violencia de género interpuesta por las hermanas carmelitas descalzas del convento San Bernardo.
Las monjas reiteraron en la misiva remitida a monseñor Oscar Ojea su "adhesión filial a la persona de nuestros obispos" y abogaron por el diálogo y no por la confrontación para resolver esa situación.
Estas canastas miden el costo de mantener a niños de entre 0 y 12 años, y tiene dos componentes: los bienes y servicios necesarios, y la valorización de las tareas de cuidado.
Tras admitir que agredió a la niña, provocándole una lesión en la boca, recibió una pena de tres meses de prisión de ejecución condicional, además de restricciones de acercamiento.