El Gobierno define la moneda común con Brasil

Economía 24 de enero de 2023
En febrero, una comitiva oficial viajará para delinear un sistema de garantías y plazos para mejorar el intercambio entre las empresas brasileñas y argentinas.
politica alberto y lula
El Gobierno define la moneda común con Brasil

Después de que se cristalizaran las intenciones del gobierno argentino y brasileño de implementar una moneda común con Brasil, comenzaron a conocerse algunos de los detalles de la medida, cuyos lineamientos se definirían en febrero, cuando una comitiva oficial viaje a Brasil.

“Es una moneda común, no única”, repitió el titular del Palacio de Hacienda, Sergio Massa, en una conferencia de prensa en la que estuvo acompañado por su par de Brasil, Fernando Haddad, y donde reforzó la idea de que esa moneda sirva para generar un mecanismo para impulsar comercio entre ambos países.

Para Massa, el objetivo principal del acercamiento con Brasil es recuperar un comercio bilateral que –según sostuvo- se perdió casi en un 40% en los últimos 10 años. De hecho, en 2022, la balanza resultó deficitaria para la Argentina por primera vez en dos años y retomó la tendencia negativa que mantuvo entre 2004 y 2018. De acuerdo con los datos de la Consultora Abeceb, “luego de dos años de superávit, el déficit con Brasil alcanzó los US$2250 millones en 2022 y se volvió al rojo habitual -la regla desde 2004-, que se mantendrá durante este año”.

Por eso, se encuentra en etapa de negociación la creación de un sistema de garantías “para el funcionamiento del intercambio comercial que respete los bancos centrales, que respete las monedas de cada uno de los países, pero que dé la oportunidad de que el flujo comercial no esté sometido a shocks externos”.

“El régimen de monedas no es que sea malo, el régimen de monedas tiene un límite que representa la temporalidad tan corta de arbitraje y aspiramos a extenderlo”, explicó Massa en conferencia de prensa.

En concreto, el objetivo es retomar un proyecto bilateral que consta de 2008 que preveía que el plazo de intercambio de pesos a reales era de 30 días. “Ese acuerdo de monedas tenía el objetivo central de que pudiéramos tener intercambio comercial dentro de nuestros países a partir de un sistema de arbitraje. El programa se puso en marcha, pero no cumplió el objetivo central porque entendemos que funciona como límite el plazo que hoy tiene el sistema de arbitraje a los 30 días”, indicó.

Entonces, ahora se busca incorporar una serie de instrumentos de garantía para compensar los pagos entre las empresas argentinas y brasileñas, y extender los plazos para esas operaciones. Para ello, se anunció de un programa de financiamiento entre el Banco Nación y el Banco do Brasil para comercializar insumos.

“Es simplemente la ampliación de una línea de crédito ya existente que, por ampliar plazo a 366 días, beneficia a empresas brasileras que acceden automáticamente al sistema de exportaciones a la Argentina, y a empresas argentinas que no tienen la dificultad del régimen de financiamiento que exige el denominado régimen SIRA”, sostuvo Massa.

“Al aumentar la línea de crédito, el Banco do Brasil a 366 días, la obligación de pago de divisas se corre un año y un día, y ese es el impacto positivo que tienen las reservas del Banco Central argentino, porque la operación de pago es automática por parte del Banco Nación y el financiamiento en reales lo realiza el banco do Brasil a las empresas brasileras”, agregó.

En tanto, puntualizo que el Banco do Brasil asumirá un compromiso con las empresas brasileñas y el Banco Nación con las firmas argentinas, lo cual representaría un impacto positivo para las reservas del Banco Central “porque la operación de pago es automática por parte del Banco Nación y el financiamiento en reales lo realiza el banco do Brasil a las empresas brasileras”.

Asimismo, el titular del Palacio de Hacienda confirmó que la primera semana de febrero viaja un equipo del ministerio con funcionarios del Banco Nación para definir los regímenes de garantía y luego en la segunda habría una reunión entre los representantes de los bancos centrales de ambos países.

En este sentido, otro de los objetivos con los que el Gobierno también pretende apuntalar las reservas del Banco Central (BCRA) tiene que ver con mejorar la “integración energética”. Esto es, abrir el mercado de gas a Brasil.

“Tenemos es llevar vaca muerta a Brasil”, dijo Massa y subrayó que ante el “declino” de Bolivia, Brasil podría acceder a un gas más barato que podría comprarle a la Argentina.

“Imaginar que en ese régimen de garantía podamos trabajar con mecanismos de certificación de gas futuro como mecanismos que genere expectativa positiva respecto al proceso de ampliación de capacidad instalada industrial a Brasil, y le sirva a la Argentina para empezar a abrir ese mercado, entendiendo que Bolivia está en declino, y que estamos frente a una enorme oportunidad; Brasil de acceder a un gas más barato que hoy le compra a Bolivia, y Argentina abrir un mercado con volúmenes que solo puede despachar a la central energética de uruguayana o a Chile en los periodos que no son periodos picos”, concluyó.

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