
Se le atribuye haber ingresado al domicilio de su padre tras dañar el portón, agredirlo con un palo y sustraerle un teléfono celular. Fue demorado por la Policía y, durante su traslado, habría amenazado a su familia.



Manifestantes tiraron las vallas de seguridad de la Catedral e intentaron ingresar con bengalas en la mano al lugar. Hubo un enfrentamiento cuerpo a cuerpo con la policía.
Al parecer todo se descontroló al final de la marcha por el Día Internacional de la Mujer. Un grupo minúsculo de feministas llegó a manifestarse al frente de la Catedral y decidieron enfrentar a los policías que la estaban custodiando.











