Fernández y gobernadores sellaron Consenso Fiscal para el 2022

Nacionales 28 de diciembre de 2021
Veto final a baja de II.BB. acordada con Mauricio Macri, topes que abren puerta a potenciales subas, aliento a impuesto a herencia y pautas para endeudamiento.
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Fernández y gobernadores sellaron Consenso Fiscal para el 2022

Con el porteño Horacio Rodríguez Larreta con prenunciado faltazo y con un guiño al FMI, Alberto Fernández y los gobernadores rubricaron ayer un nuevo Consenso Fiscal para 2022, que deja sin efecto la baja progresiva de Ingresos Brutos -el principal impuesto subnacional- acordada con Mauricio Macri en 2017 y fija topes máximos en sus alícuotas, además de estipular pautas en materia de endeudamiento y de gastos, entre otros ejes.

Se trata de una puerta abierta a potenciales subas tributarias en las provincias, a criterio de los mandatarios (y sólo en el caso de contar con alícuotas por debajo de esos techos), lo mismo que a la eventual creación de un “impuesto a la herencia” local, que se propicia analizar. Sin embargo, ya un creciente número de Ejecutivos salió a descartar una incursión en ambos sentidos, mientras que desde la Casa Rosada insistieron en que “no promueven aumentos de impuestos”.
 
“Estamos dando un paso en favor de garantizar un crecimiento equilibrado en toda la Argentina”, aseguró Fernández, con el Museo del Bicentenario de la Casa Rosada como telón de fondo. “Preserva la autonomía de las provincias y profundiza el sistema federal”, enfatizó. Y apuntó con ironía contra Larreta. “Celebro que hayamos logrado el consenso con 23 jurisdicciones y lamento que haya quedado sin firmar por la Ciudad de Buenos Aires, porque cuando se llevaba los puntos de coparticipación lo hacía sin consensos”, dijo.

Fotografía

La instantánea con gobernadores propios y ajenos (el pampeano Sergio Ziliotto y el sanluiseño Alberto Rodríguez Saá no firmaron por no ser parte del Pacto 2017) delineó una postal de acuerdos mínimos que la administración de Fernández busca explotar, en medio de las negociaciones con el FMI.

Precisamente, el Presidente convocó a los gobernadores a reunirse el 5 de enero con el ministro de Economía, Martín Guzmán, para “explicarles en qué punto estamos en la discusión con el FMI y que todos estemos al tanto de lo que estamos haciendo”. Guzmán participó de la rúbrica, junto con el jefe de Gabinete, Juan Manzur, y el ministro del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro

“Este acuerdo nos sirve mucho en la discusión que tenemos con el Fondo, porque nos muestra un país que proyecta el futuro en términos fiscales racionales y con el consenso de todos los gobiernos provinciales, así que les agradezco porque nos ayuda mucho a demostrar que estamos trabajando con el acuerdo, con la participación de todos y buscando consensos”, dijo Fernández a los mandatarios.

El Presidente se refirió también al impulso a una potencial aplicación de un impuesto a la Herencia. “Es importante poner en debate buscar la progresividad del sistema recaudatorio y que paguen los que más tienen y dejen de pagar los que menos tienen y, en ese sentido, que en 2022 podamos poner en discusión un impuesto como el de Herencia es muy interesante”, arengó.

Firmaron el nuevo acuerdo los gobernadores Axel Kicillof (Buenos Aires), Raúl Jalil (Catamarca), Jorge Capitanich (Chaco), Gustavo Valdés (Corrientes), Gerardo Morales (Jujuy), Ricardo Quintela (La Rioja), Rodolfo Suarez (Mendoza), Oscar Herrera Ahuad (Misiones), Omar Gutiérrez (Neuquén), Arabela Carreras (Río Negro), Gustavo Sáenz (Salta), Sergio Uñac (San Juan), Alicia Kirchner (Santa Cruz), Omar Perotti (Santa Fe) y Gerardo Zamora (Santiago del Estero), además de Osvaldo Jaldo -a cargo del Ejecutivo tucumano- y de un puñado de vicegobernadores: la fueguina Mónica Urquiza, la entrerriana María Laura Stratta y el cordobés Manuel Calvo. Asistió también Ziliotto.

Alivio

El Consenso alivia las arcas de los gobernadores al fijar de manera permanente el freno a las bajas progresivas de alícuotas de II.BB. (freezer ya aplicado en 2019 y 2020 por el Presidente) y dejar congelados los topes para los años subsiguientes.

Pero a ello se suma además el compromiso de pago a los mandatarios de una millonaria deuda en actualización de compensaciones del Consenso Fiscal 2017, en 12 cuotas desde enero. Según pudo saber Ámbito de despachos provinciales, según el acumulado octubre/2019 - septiembre/2021 la deuda pendiente es de poco más de $ 38 mil millones. La consultora Aerarium afirmó ayer que el monto a pagar por mes al conjunto de las provincias sería de $ 3.671 millones.

Las alícuotas máximas de II.BB. son iguales a las vigentes, salvo en “intermediación financiera” y “servicios financieros” (se les impone por primera vez un techo, del 9%) y de “comunicaciones”, que pasa del 4% al 5,5%. “Hay una significativa suba de alícuotas máximas que regirán durante 2022 bajo el “Nuevo Consenso” en relación al Consenso original, en tanto que las variaciones respecto a 2021 son marginales”, dijeron desde Aerarium.

El Pacto estipula además que “las provincias y CABA, dentro del transcurso de 2022, procurarán legislar un impuesto a todo aumento de riqueza obtenido a título gratuito como consecuencia de una trasmisión o acto de esa naturaleza”, con alcance a “herencias, legados, donaciones, anticipos de herencia y cualquier otra transmisión que implique un enriquecimiento patrimonial a título gratuito”. Una iniciativa que la Casa Rosada ve con buenos ojos porque “genera equidad” (hoy sólo se cobra en tierra bonaerense), pero que hasta el momento no figura a priori en la agenda de buena parte de los distritos (uno de los pocos guiños explícitos brotó del riojano Ricardo Quintela).

El Consenso se ganó ayer duras críticas de la Unión Industrial Argentina (UIA). “Genera enorme preocupación en el sector industrial debido a que incrementa la presión tributaria en el sector productivo al eliminar la reducción progresiva de Ingresos Brutos establecida originalmente en 2017”, dijeron, ajenos a las promesas de varios gobernadores de que no incrementarán tributos. Y también cuestionaron el aliento a un impuesto a la Herencia.

En brecha expuesta con Rodríguez Larreta, la foto de ayer sumó incluso a los tres mandatarios radicales de Juntos por el Cambio: el mendocino Suarez, el correntino Valdés y el jujeño Morales. El trío puso el foco -lo mismo que sus pares del Frente de Todos y de fuerzas provinciales- en necesidades de gestión (incluida la renegociación de deudas con Nación) y en las conversaciones que deberán avanzar con la Rosada para garantizar recursos tras el naufragio del Presupuesto nacional 2022.

El jefe de Gobierno porteño argumentó no estar dispuesto a sellar un pacto que “incluye aumento de impuestos”, por lo que fue cruzado por Balcarce 50, desde donde le advirtieron que deberá aplicar las alícuotas de II.BB. de 2017 (más bajas). Pero en los hechos, a Larreta lo acorrala el punto del Consenso que estipula la suspensión por un año de los juicios por coparticipación, cuando él tiene una batalla en la Corte.

En lo que respecta a la letra chica del pacto, también determina “mantener desgravados los ingresos provenientes de las actividades de exportación de bienes (excepto los vinculados con actividades mineras o hidrocarburíferas y sus servicios complementarios)”. Y define que “las actividades relacionadas con el juego, el tabaco y las bebidas alcohólicas no se encuentran sujetos a alícuotas máximas”.

También fija parámetros para:

* los impuestos de Sellos (con una alícuota máxima del 3,5% a la transferencia de inmuebles, del 3% a la de automotores y del 2% a los restantes actos, contratos y operaciones; “se libera el límite máximo a los actos, contratos y operaciones relacionados con las actividades de loterías y los juegos de azar”, aporta Aerarium);

* Automotores (con una base imponible del impuesto, como mínimo, del 95% de las valuaciones, y una alícuota mínima anual del 2% de la base imponible); y para

* el Inmobiliario (con una alícuota de entre el 0,5% y el 3% del valor fiscal).

Además da definiciones en torno a los cobros tributarios que las provincias pueden pretender llevar adelante en materia de comercio electrónico, con el domicilio del comprador como vinculación con la jurisdicción. Asimismo, modifica aspectos de la Ley de Responsabilidad Fiscal, con la puesta en vigencia de reglas que fueron suspendidas por la pandemia (la regla de límite de crecimiento del gasto estará regida en todos los casos por el incremento del PIB). Y fija ejes para un “endeudamiento responsable”: sólo podrán incrementar la deuda en moneda extranjera en líneas de financiamiento con organismos multilaterales de crédito, por desembolsos pendientes originados en convenios firmados con anterioridad al 31 de diciembre, y por operaciones de reestructuración de deuda.

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